El médico puede determinar la cantidad promedio de azúcar en sangre (glucemia) mediante un análisis de la hemoglobina A1C, que le permite saber si la glucemia ha estado controlada durante las últimas semanas. Este análisis es más exacto que un análisis de glucemia aleatorio. El estudio Diabetes Control and Complications (Control y complicaciones de la diabetes) demostró que el control cuidadoso de la glucemia puede reducir el riesgo de desarrollar neuropatía en un 60 por ciento y que puede retrasar su progreso. La neuropatía afecta de igual forma a pacientes con diabetes de tipo 1 y de tipo 2.
La forma más importante de prevenir y tratar la neuropatía es controlar el nivel de glucemia. La glucosa está bien controlada cuando glucemia tiene los siguientes valores: menos de 120 mg/dl en ayunas, menos de 160 mg/dl dos horas después de comer, menos de 150 mg/dl en promedio, y cuando la hemoglobina A1C es menos del siete por ciento.
Además del buen control de la glucosa, el tratamiento de la polineuropatía diabética incluye otros dos elementos: la buena higiene de los pies y tener muy en cuenta al dolor neuropático.
A veces se desarrolla neuropatía sin importar cuán bueno es el control de la glucemia. La prevención de las principales complicaciones de la neuropatía (úlceras, infecciones y amputación) debe convertirse en un trabajo en equipo entre usted y su médico. Una buena higiene de los pies es un componente esencial del cuidado del pie diabético. Si puede evitar traumas en los pies, puede prevenir muchas de las complicaciones.
Algunos pasos fundamentales de una buena higiene de los pies son:
- Revisar los pies todas las noches para detectar signos de traumas o enrojecimiento.
- Llamar al médico ante el primer signo de enrojecimiento o marcas en la piel.