Cumplimiento terapéutico: todo un desafío

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Medically Reviewed On: November 21, 2002

Published on: November 21, 2002


Por Erica Heilman

Para las personas con enfermedades crónicas, con frecuencia los medicamentos representan son tan parte de la rutina diaria como cepillarse los dientes. Algunos tratamientos pueden requerir sólo un único comprimido diario. Otros, como los que se utilizan para la insuficiencia cardíaca congestiva o la enfermedad del VIH, requieren complicados cronogramas de comprimidos que confundirían incluso a las personas más organizadas y cuidadosas.

La Dra. Susan Ball, profesora adjunta de la Facultad de Medicina Weill Cornell, tiene mucha experiencia en problemas relacionados con el cumplimiento. Con una larga lista de pacientes con VIH, lucha diariamente con cuestiones de cumplimiento de la medicación. Trata de elaborar los tratamientos farmacológicos junto con sus pacientes de la forma que mejor se adapten a sus estilos de vidas para garantizar el éxito. Sin embargo, la doctora Ball afirma que "en realidad la carga la tiene el paciente". A continuación, habla sobre cuestiones importantes del cumplimiento que son fundamentales para cualquier persona que deba seguir un plan farmacológico para conservar una buena salud.

En primer lugar, ¿hay personas que son más propensas a no cumplir satisfactoriamente con el tratamiento?
Históricamente, se han realizado muchos estudios de cumplimiento con pacientes tuberculosos y que resultan útiles al plantearnos esta pregunta. Son especialmente pertinentes para la población infectada con VIH que toma medicamentos antirretrovirales. El tratamiento para curar la tuberculosis requiere la administración de medicamentos durante un período de seis a nueve meses, y más en algunos casos. Por lo general requiere tomar medicamentos diariamente o, en algunos programas, varias veces por semana. Los estudios realizados analizaron qué personas no cumplían con el tratamiento y por qué.

Los participantes eran poblaciones de personas con tuberculosis de todos los niveles socioeconómicos, razas y de ambos sexos. Los resultados fueron interesantes. No hubo ningún rasgo distintivo de la personalidad con el que se pudiera predecir quién podría cumplir el régimen farmacológico y quién no. No necesariamente quien no cumplía era un consumidor de drogas por vía intravenosa y quien cumplía correctamente era una persona de la elegante Park Avenue. En mi experiencia, he descubierto que algunos pacientes que yo imagino que no son lo suficientemente organizados como para cepillarse los dientes a la mañana son en cambio absolutamente cuidadosos con sus medicamentos para el VIH, y obtienen muy buenos resultados durante un período prolongado. Y algunos pacientes muy organizados, trabajadores, con niños o con vidas muy estructuradas, no pueden cumplir correctamente. Los estudios de cumplimiento en individuos con VIH muestran resultados similares. Realmente no hay ningún perfil de la personalidad que se pueda utilizar como herramienta de predicción.

¿Cuáles son algunos motivos por los cuales a las personas les cuesta cumplir?
Existen muchos impedimentos. Uno de ellos es la cantidad de veces que se debe tomar comprimidos cada día. Para los pacientes que toman medicamentos con tres dosis diarias, por ejemplo, puede ser difícil recordar la dosis del medio. La cantidad de veces por día es un factor muy importante.

La cantidad de comprimidos también puede ser desalentadora para algunos pacientes. Simplemente no quieren tomar tantos comprimidos. No se imaginan la cantidad de veces que he escuchado eso.

A veces el solo hecho de recordar que uno está enfermo es una carga que puede dificultar el buen cumplimiento. Incluso pacientes que sólo deben tomar un comprimido al día dicen: "Cada vez que lo tomo me hace acordar de mi enfermedad", y eso se convierte en un impedimento para ellos.

También hay cuestiones relacionadas con el estilo de vida como "Trabajo, y cuando llego a mi casa estoy realmente cansado. Me olvido", o "Todas las noches me acuerdo de los comprimidos antes de acostarme, pero a la mañana tengo tantas cosas que hacer que me olvido", o "Despierto a los niños y les doy sus medicamentos, pero me olvido del mío".

Por supuesto, también está la gran cuestión de los efectos secundarios. Si un paciente presenta o cree que presenta un efecto secundario por un medicamento, el cumplimiento se torna un verdadero problema.

¿Hay algún consejo que usted considere útil para que las personas cumplan mejor con los tratamientos?
Sí. Contamos con personal de enfermería dedicado que trabaja junto con los pacientes. Los enfermeros organizan las dosis de medicamentos de toda la semana en una caja para el paciente. Si hay problemas de cumplimiento, todas las semanas hacemos venir al paciente y organizamos sus comprimidos. Trae su caja de comprimidos cada semana y lo ideal es que esa caja esté vacía porque ha tomado todos sus medicamentos. Si no es así, hablamos sobre los motivos; y este tipo de control y conversación directa es muy útil.

Si el paciente debe tomar nuevos medicamentos, lo llamamos. Los enfermeros realizan un seguimiento, lo alientan y averiguan si hay algún problema.

También tenemos farmacias que llaman al paciente cuando debe renovar sus recetas y reponer sus medicamentos, y le avisan que debe llamar al médico si no pudieran proveerle la reposición. Esto es muy útil. A veces los pacientes dicen: "Me quedé sin comprimidos y no pude ir a la farmacia, por eso estuve tres días sin tomarlos". Nos esforzamos mucho para asegurar que esto no ocurra.

¿Existe algún dispositivo recordatorio que considere útil?
A veces los pacientes usan despertadores o las alarmas de sus relojes. Algunos de mis pacientes los utilizaron. Sin embargo, no estoy segura de que hayan funcionado a largo plazo.

En lugar de esto, tratamos de que los pacientes vinculen la toma de sus medicamentos con algo que hacen todos los días. Si se levantan y se cepillan los dientes, los frascos de comprimidos deberían estar ahí. Si toman los medicamentos en el trabajo, deberían tener un recordatorio visual o programado para tomar los medicamentos en el mismo horario todos los días, para que así se convierta en algo mecánico. Si miran "I Love Lucy" todos los días a las siete, que los medicamentos formen parte de ese ritual. Ésta parece ser la mejor forma de que los pacientes sean constantes.

En última instancia, es cuestión del paciente esforzarse por relacionar dos cosas o dos actividades. El paciente debe asumir ese compromiso para hacerlo realmente.

¿Qué papel cumple el prestador de atención médica para asegurar que los pacientes cumplan con el tratamiento?
En general, dejamos muy en claro que esto no es como hacer los deberes de la escuela. Es algo para beneficio de ellos. Un buen cumplimiento farmacológico beneficiará a los pacientes. Nos aseguramos de que los pacientes sepan que estamos siempre disponibles para hablar con ellos, durante las 24 horas, los 7 días de la semana. Y también tratamos de ver a los pacientes con regularidad. En el caso de los pacientes con VIH, a veces es muy útil para ellos obtener resultados directos y concretos, y ver si los análisis están mejorando o no. Esto les recuerda la importancia de cumplir correctamente con el tratamiento.

En última instancia, creo que una relación constante y adecuada con un médico o enfermero, que pueden ayudar a controlar y solucionar problemas de cumplimiento, es la manera más eficaz de lograr un buen apego al tratamiento.

Publicado el 21 de noviembre de 2002